Hacia la "Mejor Política"

 

Hacia la "Mejor Política"

Por María Laura Gomez

*artículo realizado a partir de una charla brindada en el PJ San Miguel
con motivo de la conmemoración del fallecimiento del Papa Francisco

En el capítulo quinto de su encíclica Fratelli Tutti, el Papa Francisco nos invita a reflexionar sobre lo que él denomina "la mejor política". Lejos de ser una mera teoría, su propuesta se arraiga en una premisa que parece haber tomado del sentir del pueblo argentino: "mejor que decir es hacer".  Bajo esta mirada, queremos resaltar tres ejes fundamentales: las condiciones de posibilidad, los cimientos irrenunciables y el desafío de recuperar el sentido.

1. Las Condiciones de Posibilidad: 

  • La Esperanza como “Motor”

Para que exista una "mejor política", primero debemos transformar nuestra mirada. Los diagnósticos de la realidad son necesarios, pero resultan insuficientes si solo se centran en "mirar la enfermedad". La mirada política debe tener la capacidad de descubrir las posibilidades de salud y de vida allí donde todo parece perdido. La verdadera esperanza no es un optimismo ingenuo, sino el motor que nos mueve a creer que la realidad se puede transformar.

  • Aprender a Mirar desde la Periferia

Asimismo, Francisco nos enseña que la realidad se ve mejor y más completa desde la periferia. Si nos quedamos en el centro, sentados detrás de un escritorio, perdemos la totalidad de la visión. Es en los márgenes donde reside la sabiduría del pueblo y donde se encuentran las respuestas reales a las necesidades de la comunidad.

2. Cimientos Irrenunciables: Pueblo, Dignidad, Amor, Trabajo

La construcción política debe asentarse sobre bases sólidas que no pueden ser negociadas:

  • La Noción de Pueblo: Francisco señala la importancia de recuperar las categorías propias. El pueblo no es una categoría lógica o un simple colectivo, sino una categoría mítica basada en la identidad y un proyecto común. La política debe trabajar para que el pueblo recupere su autoestima, resaltando sus virtudes y valores en lugar de enfocarse únicamente en lo negativo.

  • La Dignidad Humana: Este es el verdadero "parteaguas" de cualquier decisión. Como señala el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cada persona posee una dignidad infinita e inalienable, más allá de cualquier circunstancia. La política debe defender la vida en todas sus etapas y dimensiones estableciendo la dignidad de la vida humana como el fundamento innegociable de toda acción .

  • El Amor y la Ternura: Francisco plantea el amor civil y político como algo revolucionario que actúa en dos escalas: de persona a persona y de la institución a las personas. La ternura no es debilidad, sino el camino de los más valientes para transformar la vida del otro. Bajo esta lógica, la política es la forma más alta de la caridad, pues busca el bien común de todos, como quien construye un puente que servirá a miles.

  • El Trabajo: Si bien la asistencia es necesaria en la urgencia, el gran desafío político es crear condiciones de trabajo. El trabajo es lo único que dignifica integralmente al ser humano y constituye la ayuda más noble que la política puede brindar.

3. Recuperar el Sentido: El Desafío de la Comunidad Organizada

La mejor política debe volver a preguntarse ¿Para qué? y ¿Hacia dónde?

Superando el error del "inmediatismo electoral" y recuperando el coraje de iniciar procesos cuyos frutos quizás sean recogidos por otros en el futuro. Esto requiere la generosidad de pensar en un "Proyecto de Nación" a largo plazo.

Como nos advertía Jorge Bergoglio años antes de ser Papa, la nación es una tarea inacabada que nos compete a todos. No podemos esperar todo de los gobernantes; gozamos de un espacio de corresponsabilidad para iniciar transformaciones desde abajo, desde lo local, hasta el último rincón de la patria. Tenemos el gran desafío de construir la unidad en la diversidad bajo la figura del poliedro. Esta imagen podría compararse con la de comunidad organizada, donde se respeta la identidad de cada parte (parroquias, asociaciones, partidos, movimientos) mientras se trabaja por un fin común. En tiempos de fragmentación, la tarea puede consistir en "hilvanar las partes", uniendo poco a poco, hasta reconstruir la comunidad. 

Hoy tenemos la oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, levantando al caído y siendo parte activa en la curación de nuestras comunidades heridas. La Patria es una tarea que nos compromete a todos: es momento de ponérsela al hombro.


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Referencias Bibliográficas

  • Bergoglio, J. (2005). La Nación por Construir: Utopía, Pensamiento, Compromiso. Arquidiócesis de Buenos Aires. https://pastoralsocialbue.org.ar/wp-content/uploads/2014/11/La-Nacion-por-Construir.pdf.

  • Dicasterio para la Doctrina de la Fe. (2024, 2 de abril). Dignitas Infinita. Declaración sobre la dignidad humana. Ciudad del Vaticano. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_ddf_doc_20240402_dignitas-infinita_sp.html.

  • Francisco. (2020, 3 de octubre). Fratelli tutti. Sobre la fraternidad y la amistad social. Vatican.va. https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html.

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